Mariano N. Rodríguez, Juan A. Romero, Rubén N. Muzio, Martin Puddington
El perfeccionismo y la intolerancia al malestar son conocidos predictores de la depresión.
Numerosos estudios muestran evidencias que apoyan la idea de que el perfeccionismo desadaptativo se asocia con la presencia de síntomas depresivos. Sin embargo, la investigación en esta temática suele considerar a la depresión como una única variable y desestimar la diversidad de síntomas que la componen. El inventario de Beck es uno de los instrumentos más usados para evaluar sintomatología depresiva, pero dado que no hay un acuerdo sobre su estructura factorial, lo más usual es que no se analicen las distintas dimensiones de la depresión.
De esta manera, se pierde información valiosa sobre las diferencias cualitativas entre personas con un mismo puntaje total de depresión. Con el objetivo de analizar la influencia de los distintos síntomas asociados a la depresión en el perfeccionismo desadaptativo, el presente estudio examina el grado en que cada síntoma depresivo se asocia con el perfeccionismo y la intolerancia al malestar. Para ello, se utilizó una muestra de estudiantes universitarios durante el período de aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) producto de la pandemia de COVID-19 en 2020. Globalmente, durante la pandemia de COVID-19 se observó un incremento generalizado de la sintomatología depresiva y que el de los estudiantes universitarios fue uno de los grupos más afectados por las medidas de aislamiento social. Un total de 376 estudiantes de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires completaron la Almost Perfect Scale Revised (APSR) y la Escala de Intolerancia a la Frustración (EIF) como predictores de los síntomas depresivos medidos por el Inventario de Depresión de Beck (BDI-II). Además, se consideró el nivel de avance de la carrera (ingresante, intermedio, avanzado) en función de la cantidad de materias aprobadas, así como también otras medidas sociodemográficas (edad, género y lugar de residencia). Los datos se recopilaron mediante Google Forms. Los participantes fueron contactados e invitados a participar mediante correo electrónico o redes sociales. En el momento de la evaluación, todos los participantes se encontraban cumpliendo las restricciones de ASPO en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En concordancia con resultados de investigaciones previas realizadas durante la pandemia por COVID-19, se halló en una muestra no clínica que los participantes mostraron altos niveles de síntomas depresivos. Un modelo de regresión robusta fue capaz de explicar hasta un 44 % de la varianza de los síntomas depresivos medidos mediante el BDI-II. Las subescalas Discrepancia del APSR e Intolerancia Emocional del EIF resultaron los principales predictores de sintomatología depresiva. El principal predictor dentro del modelo fue la subescala Discrepancia, y en segundo término la subescala Intolerancia Emocional. Se utilizó un análisis de correlaciones canónicas para determinar qué ítems del BDI-II presentaban una mayor asociación con dichos predictores.
Este análisis mostró que el perfeccionismo desadaptativo estaba asociado principalmente con síntomas cognitivos de la depresión, en particular síntomas que indican una evaluación negativa de uno mismo. Mientras tanto, la Intolerancia Emocional se asoció con síntomas distintos que no conformaban una categoría particular. Por otra parte, el nivel de avance académico fue la única variable sociodemográfica que actuó como predictor significativo de la puntuación del BDI-II. Particularmente, los ingresantes a la carrera fueron los más afectados. Estos resultados muestran un aspecto poco conocido de la asociación entre perfeccionismo y depresión, y sugieren que el perfeccionismo desadaptativo deteriora la visión que tiene la persona sobre sí mismo. Por lo tanto, la autoestima podría ser una variable mediadora y un posible mecanismo para explicar la asociación entre perfeccionismo y depresión.
Perfectionism and Distress Intolerance are well-known predictors of depression. However, research on this topic usually considers depression as a single variable ignoring depression symptoms diversity. Little is known about how perfectionism is associated with each of the depression symptoms separately. During the COVID-19 pandemic, a rise in depressive symptoms was observed worldwide in general population. The present study examines the extent to which every single depressive symptom was predicted by Perfectionism and Distress Intolerance, in a sample of students undergoing massive lockdown restrictions. 376 under-graduated university students were assessed during the months when massive lockdown restrictions were in force in Argentina. The Almost Perfect Scale Revised (APSR) and the Frustration Discomfort Scale (FDS) were used to determine how both instruments predicted depressive symptoms measured by the Beck Depression Inventory-Second Edition (BDI-II).
The Discrepancy dimension from the APSR and the Emotional Intolerance subscale from th FDS were the main predictors of depression symptoms. A canonical correlation analysis was used to determine which items of the BDI-II were individually more related to each of the significant predictors. Discrepancy was found to present a privileged association with those symptoms that express a negative valuation of the self. In contrast, Emotional Intolerance was mainly associated with different types of symptoms not showing a clear pattern. The present research allowed to describe important details generally overlooked in the well-established depression-perfectionism correlation. Such details suggest self-esteem deterioration as a possible mediating mechanism.