México
Los estudios que abordan la supervisión clínica se han desarrollado principalmente en EEUU, Europa y Asia. En México la información acerca de los procesos que influyen en la formación y construcción de la identidad de supervisores/as es escasa, pues, a pesar de su relevancia en la formación de terapeutas familiares, dicha práctica no ha sido regulada ni reconocida en los programas curriculares. El objetivo de este estudio fue dar cuenta de los procesos implicados en la construcción de la identidad de supervisores/as desde un abordaje socioconstruccionista. Se realizó una investigación cualitativa de tipo narrativo; participaron tres psicoterapeutas con formación en terapia familiar que además ejercían como supervisoras y se analizaron las narrativas. Entre los principales hallazgos se destacan los aspectos relacionales en la construcción de la identidad, siendo la relación SV-SD durante formación como terapeutas familiares una de las fundamentales, pues esta experiencia les inspira a “ser supervisoras”. Los espacios de formación grupal parecen posibilitar la construcción de significados, aprendizajes y reflexiones que encaminaron las decisiones y elecciones sobre su forma de “ser y hacer”, pero, sobre todo, para asumirse como supervisoras al enfrentarse a los retos y procesos autorreflexivos (responsabilidad y ética) que implica formarse en supervisión.
Studies on clinical supervision have primarily been conducted in the United States, Europe, and Asia. In Mexico, there is limited information regarding the processes involved in the formation and identity development of clinical supervisors. Despite its relevance in training family therapists, supervision has not been formally regulated nor fully recognized into academic curricula. This study aimed to explore the processes involved in the construction of supervisory identity from a social constructionist perspective. A qualitative, narrative-based approach was used. Three psychotherapists trained in family therapy and currently practicing as supervisors participated, and their narratives were analyzed. Findings highlight the importance of relational aspects in shaping professional identity. Notably, the supervisor–supervisee (SV–SD) relationship during training emerged as a key factor, often inspiring individuals to become supervisors. Group training settings appeared to facilitate the co-construction of meaning, learning, and reflective processes that influenced how participants chose to “be and act” as supervisors. These spaces also enabled participants to assume the role of supervisor by confronting ethical and self-reflective challenges inherent in the supervisory process.