Diego Enrique Londoño Paredes
El modelo animal para conocer las supuestas bases de aprendizaje o neurobiológicas del trastorno mental ha tomado relevancia en los últimos 50 años. Se compartiría con algunos animales, como los perros o las ratas, ciertas organizaciones neurológicas de base y conductas sensorimotoras. Estas fallarían y las conductas producidas se asemejarían en animales a las del humano cuando enferma, caso de las obsesiones-compulsiones. Sin embargo, surge una serie de problemas conceptuales de esas extrapolaciones, ya que la descripción en cuanto acciones con sentido que les atribuye el psicoanálisis a estos síntomas no corresponde a la conceptualización del modelo animal donde el contenido semántico desaparece. Este modelo presenta una cierta cantidad de inconvenientes que desdibujan la manera en que los pacientes referidos por Freud con neurosis obsesiva relataban su experiencia sintomática.
The animal model, used to study the presumed learning or neurobiological bases of mental disorders, has gained relevance over the past fifty years. It assumes that humans share with certain animals, such as dogs or rats, some basic neurological organizations and sensorimotor behaviors. When these fail, the resulting behaviors in animals would resemble those observed in humans when ill, as in the case of obsessions and compulsions. However, a series of conceptual problems arises from such extrapolations, since the psychoanalytic description of these symptoms as meaningful actions does not correspond to the framework of the animal model, where semantic content disappears. This model presents several difficulties that blur the way patients described by Freud with obsessive neurosis reported their symptomatic experience.