Los procesos del envejecimiento y del morir aparecen inevitablemente unidos a lo largo de la vida de los humanos. La longevidad ha aumentado considerablemente en las sociedades occidentales y con ello estos procesos se han alargado. Las ciencias conductuales deberían proporcionar las estrategias necesarias para enfrentarse a la vejez, la enfermedad y el morir de forma natural y no traumática dentro de la actual familia nuclear, en lo posible. Para lograr esto, es necesario desmitologizar los déficits imputados a la vejez. De ahí que el considerar a la edad como variable causal -y no como covariable- de las pérdidas cognitivas, emocionales y sociales sea un tremendo error.
Within a human being's life-span the two processes of aging and dying go inevitably together. Longevity has increased more and more in Western society and with it these processes have become longer. Behavioral sciences should provide the strategies necessary to cope with old age, illness and dying in a natural and non traumatic way within the present nuclear family, if possible. In order to achieve this, it's necesary to demythologize those deficits ascribed to the old age. Therefore, considering age as the causal variable -and not the covariable- of cognitive, emotional and social losses becomes a serious mistake.