María Daniela Osorio Cabrera, Lucia Barreto Bisio, Elena Hernández López, Nazarena Guerra Pereira, Alicia Raquel Rodríguez
El actual contexto de crisis civilizatoria nos desafìa a revisitar nuestros marcos de inteligibilidad. La pandemia por Covid-19 potenció esta crisis, al mismo tiempo que se convirtió en una oportunidad de organización colectiva para resolver las necesidades emergentes. En este artículo nos proponemos realizar una reflexión teórica sobre estos procesos colectivos que hemos acompañado en este escenario. Para ello entendemos necesario articular los planteos de la Psicología Social Comunitaria con las Epistemologías Feministas y el pensamiento decolonial. Este diálogo nos permite recuperar los aportes de la Psicología Social Comunitaria en esta coyuntura e identificar sus limitaciones en cuanto a los horizontes de comprensión que se hace necesario ampliar. Al mismo tiempo, posibilita revisitar nuestras formas de habitar los procesos de investigación y las metodologías. Partimos de una mirada crítica que cuestiona y busca superar las miradas dicotómicas y jerárquicas del pensamiento moderno: razón-emoción, naturaleza-cultura, producción-reproducción. Estos desplazamientos nos conducen a pensar un hacer situado que potencia unos modos de hacer sensibles y responsables para un conocimiento colectivo de las tramas afectivo-relacionales que sostienen la vida en contextos de crisis.
The current context of civilizational crisis challenges us to revisit our frameworks of intelligibility. The COVID-19 pandemic exacerbated this crisis, while simultaneously becoming an opportunity for collective organization to address emerging needs. In this article, we propose a theoretical reflection on these collective processes that we have supported in this context. To this end, we believe it is necessary to articulate the approaches of Community Social Psychology with Feminist Epistemologies and decolonial thought. This dialogue allows us to recover the contributions of Community Social Psychology in this context and identify its limitations in terms of the horizons of understanding that need to be expanded. At the same time, it makes it possible to revisit our ways of inhabiting research processes and methodologies. We begin from a critical perspective that questions and seeks to overcome the dichotomous and hierarchical perspectives of modern thought: reason-emotion, nature-culture, production-reproduction. These shifts lead us to consider a situated approach that fosters sensitive and responsible ways of doing research for a collective understanding of the emotional and relational frameworks that sustain life in crisis contexts.