Desde 2012, la prensa nacional e internacional se hace eco de varias condenas, en España, contra artistas que practican un arte crítico, acusados de delitos de odio, enaltecimiento del terrorismo, ofensa contra los sentimientos religiosos o injurias a la Corona. Estas aplicaciones de la legislación española cuestionan los límites del compromiso político y de la libertad de expresión en las prácticas artísticas contemporáneas, en España. Este artículo propone entonces analizar la delicada relación entre las propuestas disidentes de las artes plásticas y las leyes vigentes (Constitución, Código Penal, «Ley Mordaza») en la España actual, prestando especial atención al uso de la imagen de la familia real en estas obras. A partir del análisis de un corpus de 23 obras, examinaremos algunas de las prácticas utilizadas por los artistas críticos para sortear las leyes y la censura institucional, así como los discursos expresados por estas obras que cuestionan el modelo político heredado de la Transición y su proyección democrática
Since 2012, the national and international press echoes several convictions, in Spain, against artists who practice critical art, accused of hate crimes, glorification of terrorism, offense against religious feelings or insult to the Crown. These applications of Spanish legislation question the limits of political commitment and freedom of expression in contemporary artistic practices in Spain. This article proposes then to analyze the delicate relationship between dissident proposals in the plastic arts and the laws in force (Constitution, Penal Code, “Gag Law”) in Spain today, paying special attention to the use of the image of the royal family in these works. From the analysis of a corpus of 23 works, we will examine some of the practices used by critical artists to circumvent the laws and institutional censorship, as well as the discourses expressed by these works that question the political model inherited from the Transition and its democratic projection.