Jesús González Requena
El presente texto se ocupa de la concepción de la ley en las obras de Sigmund Freud, Karl Marx y Friedrich Nietzsche. En él, a la vez que se señalan las profundas semejanzas entre las concepciones de Marx y Nietzsche ―para las que la ley es siempre un epifenómeno que enmascara posiciones e intereses de poder―, se señala su neta oposición, con respecto a ellas, de la concepción freudiana, en la que la ley es concebida no ya como un fenómeno secundario o derivado, sino como uno primordial, determinante en la constitución del hecho cultural mismo. En esa misma medida se critica la identificación de Freud con la llamada escuela de la sospecha, que puede ser identificada con el pensamiento de la deconstrucción del que, contra los tópicos al uso, nunca participó el fundador del psicoanálisis. Frente a aquella, en el pensamiento freudiano se reconoce un nuevo abordaje, netamente materialista, de la mitología como fundamento de la cultura y la ley. Finalmente, se señala la existencia, en la obra freudiana, de una fundamentación psíquica de la división de poderes en cuanto requisito esencial de toda sociedad verdaderamente democrática.
While pointing out the profound similarities between Marx’s and Nietzsche’s concepts —for whom law is always an epiphenomenon that masks positions and interests of power—, it points out its clear opposition to the Freudian concept, in which law is conceived no longer as a secondary or derived phenomenon, but as a primordial one, determinant in the constitution of the cultural fact itself. To the same extent, Freud’s identification with the so-called school of suspicion, which can be identified with the thought of deconstruction, something that contrary to common clichés, the founder of psychoanalysis never participated in, is also criticised. In contrast, Freudian thought recognises a new, distinctly materialistic approach to mythology as the foundation of culture and law. Finally, in Freudian work, the existence of a psychic foundation of the division of powers as an essential requirement of any truly democratic society is pointed out.