Adam Komisarof, Chan-Hoong Leong, Travis Lim
Este estudio utilizó marcadores sociales de aceptación (social markers of acceptance, SMA) para comprender si y cómo la inclusividad del anfitrión nacional japonés cambia según el lugar de origen de los inmigrantes.
Los SMA son puntos de referencia construidos socialmente (e.g., competencia lingüística o genealogía) que los nacionales receptores utilizan para decidir si consideran o no a los inmigrantes como miembros de su endogrupo nacional. Ciudadanos japoneses (N = 1,309) participaron en una encuesta en línea para identificar cómo variaba la importancia de los SMA según las percepciones de la amenaza, la contribución, el estatus y la permeabilidad intergrupal de los inmigrantes de China, Sudamérica y países occidentales. Los encuestados enfatizaron más los SMA étnicos y cívicos, volviéndose menos inclusivos en los tres grupos si los inmigrantes eran percibidos como una amenaza de alto nivel. Se encontraron diferencias en el énfasis de los marcadores respecto de los grupos de inmigrantes en cuanto a las contribuciones percibidas de los inmigrantes y la permeabilidad intergrupal. Este último hallazgo destaca que los japoneses pueden necesitar unos límites intragrupales menos permeables y una sensación de distancia psicológica antes de inclinarse por aceptar a algunos inmigrantes, mientras que unos límites más permeables y un sentido de similitud pueden beneficiar a otros para que sean aceptados. Los chinos eran percibidos como los más amenazantes, los occidentales como los de mayor estatus y los sudamericanos (que principalmente realizan trabajos manuales impopulares) como los que más contribuían pero los que tenían el estatus más bajo, lo que sugiere que los japoneses perciben las contribuciones de los inmigrantes principalmente en términos de realizar trabajos manuales que los japoneses evitan. En general, los resultados no demostraron estándares dobles inequívocos en los criterios de aceptación, sino más bien el papel cambiante de los SME en la construcción de límites sociales dependiendo del grupo de inmigrantes considerado, y cada condición límite reflejando diferentes obstáculos y facilitadores para la pertenencia de los inmigrantes. Estos patrones diferían de los de los países occidentales, ya que los inmigrantes en Japón no eran necesariamente aceptados de naciones ricas o del mismo grupo étnico que la mayoría receptora. Se concluyó que las actitudes hacia los inmigrantes en Japón eran tanto universales como específicas del grupo.
This study utilized social markers of acceptance (SMA) to understand whether and how Japanese host national inclusiveness changes according to immigrant place of origin. SMA are socially constructed benchmarks (e.g., linguistic proficiency or genealogy) that receiving nationals use in deciding whether to view immigrants as national ingroup members. Japanese nationals (N = 1,309) participated in an online survey to identify how SMA importance varied with perceptions of immigrant threat, contribution, status and intergroup permeability towards immigrants from China, South America and Western countries. Respondents emphasized ethnic and civic SMA more, becoming less inclusive across all three groups if immigrants were viewed as posing high levels of threat. Differences in marker emphasis towards the immigrant groups were found for perceived immigrant contributions and intergroup permeability. The latter finding underscores that Japanese people may need less permeable intragroup boundaries and a sense of psychological distance before becoming accepting of some immigrants, while more permeable boundaries and a sense of similarity may benefit others in being accepted. Chinese people were seen as the most threatening, Westerners as highest in status and South Americans (who primarily do unpopular blue-collar jobs) as highest in contributions yet lowest in status — suggesting that Japanese view immigrant contributions primarily in terms of doing blue-collar work that Japanese eschew. Overall, the findings did not demonstrate unambiguous double standards in acceptance criteria but rather the shifting role of SMA in constructing social boundaries depending upon the immigrant group being considered, with each boundary condition reflecting different obstacles and enablers for immigrants to belong. Such patterns differed from Western countries, as immigrants to Japan were not necessarily accepted from wealthy nations or the same ethnic group as the receiving majority. Attitudes towards immigrants in Japan were concluded to be both universal and group-specific.