Jasmin Lilian Diab
La UE, a menudo presentada como defensora de los derechos humanos, aplica políticas de refugiados marcadamente desiguales, así reforzando las jerarquías raciales y geopolíticas. En este artículo se critica la solidaridad selectiva que acoge a los refugiados ucranianos como víctimas de la ocupación mientras se presenta a los refugiados de Oriente Medio y el Norte de África como amenazas a la seguridad o cargas económicas. Estos dobles estándares tienen sus raíces en legados coloniales, intereses geopolíticos y narrativas mediáticas que moldean la percepción pública y las políticas. Utilizando la Teoría crítica de la raza (Critical Race Theory, CRT) y la Teoría del encuadre (Framing Theory, FT), este manuscrito examina cómo los sesgos sistémicos ocultan la complicidad de la UE en los conflictos que impulsan el desplazamiento. Exige desmantelar las jerarquías racializadas, responsabilizar a los actores europeos de su papel en el sostenimiento del desplazamiento e integrar la equidad en la gobernanza migratoria para defender una verdadera protección internacional.
The EU, often portrayed as a defender of human rights, applies starkly unequal refugee policies, reinforcing racial and geopolitical hierarchies. This paper critiques the selective solidarity that welcomes Ukrainian refugees as victims of occupation while framing MENA refugees as security threats or economic burdens. These double standards are rooted in colonial legacies, geopolitical interests and media narratives that shape public perception and policy. Using Critical Race Theory and Framing Theory, the paper examines how systemic biases obscure the EU’s complicity in conflicts that drive displacement. It calls for dismantling racialized hierarchies, holding European actors accountable for their role in sustaining displacement and integrating equity into migration governance to uphold true international protection.