Madrid, España
FUNDAMENTO: El presente es el primer estudio europeo en el que sobre una muestra representativa se utiliza una entrevista diagnóstica estructurada (CIDI) para evaluar la salud mental de las personas sin hogar (SH). El trabajo se encuentra enfocado a describir la prevalencia vital y anual de trastornos mentales entre dicha población.
MÉTODO: Participaron en el estudio 262 personas SH de Madrid, procedentes de albergues, calles, comedores para indigentes y servicios psicosociales especializados. El 88% de todos los sujetos inicialmente abordados accedieron a participar en el estudio, completando la entrevista correctamente el 96% de los que la iniciaron.
RESULTADOS: En términos de prevalencia vital, utilizando criterios diagnósticos DSM-III-R, el 50% de la muestra presenta un trastorno relacionado con el uso o abuso de alcohol o sustancias psicoactivas, el 35% un trastorno no relacionado con el uso o abuso de dichas sustancias y el 67% presenta algún tipo de trastorno. El índice de trastornos esquizofrénicos encontrado en el estudio es menor del reflejado por la mayoría de los estudios realizados en este área (4%).
CONCLUSIONES: Aunque el patrón de trastornos mentales es similar al encontrado en otros estudios utilizando similares métodos diagnósticos, nuestros resultados señalan menores índices de prevalencia de abuso de drogas y trastornos esquizofrénicos. Discutimos las razones de estas diferencias culturales.
BACKGROUND: This is the first European study which uses a structured diagnostic interview (CIDI) and a representative sample to assess mental illness among the homeless. The aim of the study is both to describe lifetime and 12-month prevalence of mental disorders in homeless persons.
METHOD: 262 Madrid homeless persons from shelters, streets, food lines, and specialized psychosocial services participated in the study, 88% of all subjects initially approached agreed to participate and the completion rate was 96%.
RESULTS: In terms of DSM-III-R lifetime rates, 50% of the sample had a disorder related to the use or abuse of alcohol or psychoactive substances, 35% had non-substance disorders, and 67% had some kind of disorder. The rate of schizophrenia was lower than in most studies (4%).
CONCLUSIONS: Although the mental illness pattern was similar to that found in studies using similar diagnostic methods, our results showed lower prevalences of drug abuse and schizophrenic disorders. We discuss reasons for these cultural differences.