María Soledad Ruiz Jabbaz
, Danilo Esteban Sanhueza Órdenes
, Patricio Ignacio Caviedes Núñez
, José Francisco González Peña, Matías Alejandro San Martín González
En este artículo se presenta un estudio sobre la experiencia de movilidad cotidiana en transporte público en Santiago, de trabajadores y trabajadoras que residen en comunas periféricas segregadas socioeconómicamente, y cuyos empleos se encuentran en el sector oriente de la ciudad, de mayor nivel socioeconómico. Se realizaron entrevistas semiestructuradas bajo un enfoque cualitativo, analizadas a través del método de codificación abierta de la Teoría Empíricamente Fundamentada. La muestra estuvo compuesta por ocho trabajadores y trabajadoras y se variaron criterios de género y tipo de ocupación. Los resultados dan cuenta de experiencias marcadas por sensaciones de preocupación, estrés y desagrado de parte de las personas participantes, asociadas a condiciones del sistema de transporte y el entorno urbano, como la alta concentración de pasajeros, eventuales situaciones de violencia o humillación, o la pérdida de agencia sobre el propio cuerpo en situaciones de aglomeración. Esto contribuye a la configuración de atmósferas afectivas de estrés e irritación, e imaginarios sociales referidos a los otros pasajeros marcados por la indiferencia, la hostilidad o el temor. Esta experiencia incide negativamente en la posibilidad de experimentar la ciudad como un espacio amable e integrador, reforzando así la vivencia de segregación urbana.
This article presents a study on the experience of daily mobility in public transport in Santiago of workers residing in socioeconomically segregated peripheral areas, and whose jobs are located in the eastern and wealthier areas of the city. Semi-structured interviews were carried out under a qualitative approach. Analysis was conducted through the open coding method of the Grounded Theory. The sample consisted of eigth workers. Gender and occupation were varied. The results show great subjective discomfort experienced by the participants. This is associated to the transport system conditions and the urban environment, such as high concentration of passengers, eventual violent or humiliating situations, or the loss of agency over one’s own body. These conditions contribute to the formation of affective atmospheres of stress and irritation, as well as social imaginaries of other passengers marked by indifference, hostility or fear. This experience negatively affects the possibility of experiencing and appropriating the city as a welcoming and friendly space, thus reinforcing the experience of urban segregation.