Existe una creencia ampliamente extendida, que relaciona enfermedad mental con capacidad artística.
La investigación actual, considera la capacidad creativa como una función mental presente en todo ser humano. La enfermedad mental podría interferir negativamente en dicha capacidad creadora, siendo los periodos de mayor estabilidad clínica, los que favorecerían el desarrollo de esta capacidad.
La relación existente entre ambos, estaría en cambio más relacionada con la capacidad para desarrollar la imaginación y el pensamiento mágico, generalmente inhibido o encorsetado por convencionalismos sociales y educativos.
En la presente revisión, abordaremos los datos actuales que desmienten el mito de relacionar enfermedad mental y capacidad artística, así como ofreceremos una visión de género, dada la mayor dificultad para el reconocimiento y validación de la actividad artística en la población femenina y más concretamente, en las mujeres ingresadas en instituciones psiquiátricas, frente al reconocimiento pilación de sus las obras gráficas y de las motivaciones, vivencias e inquietudes expresadas por las propias autoras. Para ello, ha sido esencial la colaboración de pacientes actualmente ingresadas en el Complejo Asistencial Benito Menni, así como el acceso facilitado por la institución, al fondo documental en donde se recopila y custodia la obra gráfica de antiguas pacientes del hospital.
Se finaliza con una reflexión sobre la percepción que sobre la enfermedad mental existe entre la población general y la población sanitaria y la valoración que se realiza sobre este tipo de iniciativas