Almudena Giménez de la Peña, Mariana N. Loredo García, Blanca Monge, Pablo Sánchez, Javier López Pérez
Este es el primer estudio que examina la prevalencia y la coocurrencia de las dificultades de lectura y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en una población reclusa española. Uno de los principales objetivos era explorar si los problemas de lectura de los reclusos estaban asociados a un déficit fonológico subyacente o con una insuficiente escolarización. Se comparó el rendimiento de 117 presos en tareas de lectura, metafonología y denominación rápida automatizada (RAN) con el de estudiantes de secundaria de 13-15 años. El TDAH se evaluó mediante dos cuestionarios de autoevaluación. Los resultados mostraron que los reclusos eran peores lectores, pero su rendimiento era equivalente al de los estudiantes de secundaria en las tareas metafonológicas. Estos resultados sugieren que el bajo rendimiento lector de los presos se podría explicar mejor por la falta de entrenamiento o de práctica en la lectura más que por un déficit fonológico. Además, la prevalencia de la dislexia en estudiantes y presos estaba dentro de los valores de la población general, mientras que la prevalencia del TDAH en los presos era más elevada. Por último, el 67% de los presos con lectura deficiente, bajas habilidades fonológicas o declarados disléxicos presentaban síntomas comórbidos de TDAH. Esto se considera una prueba de que la dislexia por sí misma puede no estar directamente relacionada con la implicación en conductas antisociales, sino en combinación con otras condiciones. Proporcionar una escolarización adecuada junto con la inclusión de programas sistemáticos de detección e intervención en las dificultades de aprendizaje podrían contribuir a prevenir la incidencia de conductas disruptivas o, en caso de condena, a reducir la probabilidad de reincidencia.